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lunes, 2 de mayo de 2011

Frases para reflexionar

"Vivir en cualquier parte del mundo hoy y estar contra la igualdad por motivo de raza o de color es como vivir en alaska y estar contra la nieve."

"Un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse."

"Todos los hombres nacen iguales, pero es la última vez que lo son."

"En todas las tierras el sol sale al amanecer."

"No hay razas inferiores; todas ellas están destinadas a alcanzar la libertad."


"No hay razas inferiores; todas ellas están destinadas a alcanzar la libertad."

"Una identidad de costumbres, tradiciones, cultura; lo cual significa que la integración ha de ser hacia dentro entre las naciones, lo cual implica conocer las costumbres de uno y de otro. Ello indudablemente nos conduce a zanjar todo acto de discriminación y prejuicios."

"Con la solidaridad se puede todo"

"El día en que aprendamos a integrarnos, viviremos en una verdadera sociedad."

"Todas las culturas, de un modo u otro, reflejan necesidades humanas comunes."




http://www.editorialox.com/frases.htm
http://www.frasecelebre.net/Frases_De_Cultura_2.html

domingo, 1 de mayo de 2011

Diversidad Cultural

El viaje de Said

El Viaje de Said


Este vídeo ha conseguido un Premio Goya en el 2007 por el mejor cortometraje de Animación.Con este vídeo se quiere enseñar que cada vez son más los niños como Said que se embarcan en una patera, conscientes de que pueden morir y saben que si llegan, lo que les espera no es precisamente un cuento con final feliz.
Proteger a la infancia no solo es un imperativo derivado de los derechos humanos, sino también una de las estrategias más eficaces para aumentar la cohesión social.
La escuela inclusiva tiene mucho que decir y hacer en estos casos. Desde su compromiso con la educación no puede consentir la exclusión escolar de ningún menor inmigrante ni dejar de atender sus necesidades educativas dentro del sistema educativo.
Lo exige su derecho a la educación.

POR TODOS Y TODAS, UN RESPETO

miércoles, 27 de abril de 2011

LA DIVERSIDAD CULTURAL EN PERU Y EL MUNDO

El 21 de mayo se celebra el Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo (UNESCO).

La Identidad cultural es el conjunto de valores, tradiciones, símbolos, creencias y modos de comportamiento que funcionan como elemento cohesionador dentro de un grupo social y que actúan como sustrato para que los individuos que lo forman puedan fundamentar su sentimiento de pertenencia. No obstante, las culturas no son homogéneas; dentro de ellas se encuentra grupos o subculturas que hacen parte de la diversidad al interior de las mismas en respuesta a los intereses, códigos, normas y rituales que comparten dichos grupos dentro de la cultura dominante.
La diversidad cultural se manifiesta por la diversidad del lenguaje, de las creencias religiosas, de las prácticas del manejo de la tierra, en el arte, en la música, en la estructura social, en la selección de los cultivos, en la dieta y en todo número concebible de otros atributos de la sociedad humana
El Perú posee una alta diversidad de culturas y el país cuenta con 14 familias lingüísticas y al menos 44 etnias distintas, de las que 42 se encuentran en la Amazonía. Estos grupos aborígenes poseen conocimientos importantes respecto a usos y propiedades de especies; diversidad de recursos genéticos (4 400 plantas de usos conocidos y miles de variedades), y las técnicas de manejo. Por ejemplo, en una hectárea de cultivo tradicional de papas en el Altiplano del Titicaca es posible encontrar hasta tres especies de papa y diez variedades.
Esto es más que todas las especies y variedades que se cultivan en América del Norte.
“La diversidad cultural amplía las posibilidades de elección que se brindan a todos; es una de las fuentes del desarrollo y es un medio de acceso a una existencia intelectual, afectiva, moral y espiritual satisfactoria”. Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural. Artículo 3
Pero también hemos asociado la diversidad cultural con la actual dinámica de los flujos migratorios. En efecto, si la civilización humana sólo es posible por medio del movimiento, es decir, la transmisión y el intercambio de saberes, de valores o de formas de hacer, los flujos migratorios se convierten un referente de primer de orden cuando se aborda la diversidad cultural.

De acuerdo con el International Migration Report de 2002, el número de inmigrantes se ha duplicado desde la década de los 70. Aproximadamente 175 millones de personas residían fuera del país en que nacieron; esto equivale a que una de cada diez personas en las regiones desarrolladas es inmigrante, y cada vez un mayor número de ellos proceden de países cada vez más lejanos. De los 200 países que hay aproximadamente en el mundo, dos tercios de los mismos cuentan con al menos un grupo minoritario, étnico o religioso que constituye al menos el 10% de la población.
Mientras que las causas de esa migración son múltiples (económicas, políticas, personales, etc.) un hecho es cierto: vivimos en sociedades cada vez más heterogéneas y complejas. Esta nueva conformación de las sociedades trae como consecuencia que la diversidad cultural esté presente en nuestra realidad de todos los días: personas de distinta raza, etnia, religión, etc. se están viendo implicadas en relaciones de interacción y convivencia cotidiana.
Sin embargo, debemos recordar que las sociedades (receptoras) no son, en forma alguna, homogéneas, y se fundamentan en la diversidad cultural. Los flujos migratorios lo que hacen es introducir nuevos elementos de variación en contextos netamente pluriculturales, lo que según Arunabha Ghosh convierte sencillamente en una falacia el llamado choque de civilizaciones, hipótesis defendida por Huntintong en su polémica publicación sobre la nueva conformación del orden mundial después de la guerra fría.

Si uno de los desafíos tienen planteados muchos estados es el compatibilizar la idea de pluralidad cultural con la idea de unidad nacional, la inmigración puede ayudar a enriquecer el debate, a amortiguar las tensiones en relación con los nacionalismos tradicionales, y a responder a los numerosos interrogantes que se entremezclan en torno a la diversidad cultural : ¿Es posible conformar sociedades que compartan un sentimiento de pertenencia común y sean realmente pluralistas?, ¿cómo compatibilizar la promoción de comunidades culturales con una comunidad nacional?, ¿qué tipo de políticas y prácticas sociales son las más adecuadas y eficaces para preservar la diversidad cultural al tiempo que promueven actitudes y valores que alientan el respeto mutuo?, o ¿cómo crear las
condiciones que garanticen una armoniosa interacción y una voluntad de convivir de personas y grupos con identidades culturales plurales y dinámicas?
Las diferencias son inherentes a los seres humanos, siendo una muy principal la diferencia que emana de la procedencia cultural, sustento dinámico y cambiante desde el cual el sujeto construye su identidad propia. La respuesta de la educación
a la diversidad implica asegurar el derecho a la identidad propia, respetando a cada uno como es, con sus características biológicas, sociales, culturales y de personalidad, que permiten precisamente la individuación de un sujeto en la sociedad (UNESCO, 2007a).
En tanto derecho humano, el derecho a la educación no significa sólo acceder a ella, sino además que ésta sea de calidad y logre que los alumnos se desarrollen y
participen lo máximo posible. El derecho a la educación es también el derecho a aprender y a desarrollar los múltiples talentos y capacidades de cada persona, para ser actores efectivos en sociedades cada vez más plurales (UNESCO, Op. cit.).




http://lahistoriayeltiempo.blogspot.com/2010/03/la-diversidad-cultural-en-el-peru-y-el.html


Hacia un nuevo enfoque de la diversidad cultural

Si bien la diversidad cultural es comprendida en general tomando esencialmente como fundamento distinciones binarias: cultura moderna/cultura local, la realidad de la diversidad cultural no es binaria, sino que se des proviene del respeto y de la aceptación de las diferencias, del diálogo y de la búsqueda de valores comunes para salir del monologismo que caracteriza a la sociedad de la información. La Declaración independiente de la sociedad civil en la SMSI de Ginebra en 2003 menciona por otra parte que cada cultura posee una dignidad y un valor que deben ser respetados y preservados.

En este nuevo contexto, la diversidad se convierte en una manera de abordar el mejoramiento de nuestra vida en común, cuyo fundamento es la aceptación de una visión plural del mundo . Se ve entonces que la diversidad cultural es percibida aquí como integración y no como superposición o yuxtaposición de culturas, y que la sociedad de la información en la cual ella se expresa es ante todo una sociedad de saberes compartidos.

En efecto, la noción de diversidad cultural nos remite a dos realidades bastantes distintas. Existe para empezar una primera concepción centrada en las artes y en las letras, que remite a su vez a la expresión cultural de una comunidad o de un grupo y que engloba la creación cultural bajo todas sus formas. Seguidamente están los modos de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias que remiten a una perspectiva más sociológica o antropológica de la cultura. Pero adhiriendo a una u otra concepción, se puede convenir en que el contexto social dominado por las tecnologías de la información y de la comunicación, necesita la implementación de medidas que sean a la vez incitativas y limitativas, que prevaleciendo sobre los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio.

De esta manera los debates actuales llegan hasta pedir, por ejemplo, que los países desarrollados se comprometan a aumentar la parte de mercado que destinan a los profesionales, artistas y otros creadores de los países en desarrollo. Pero esta propuesta, que recuerda fuertemente los debates sobre el Nuevo Orden Mundial de la Información y de la Comunicación a propósito del reequilibrio de los flujos, suscita por supuesto la oposición de los Estados que poseen las industrias culturales más grandes. Sin embargo, la pregunta que planteamos aquí se encuentra en la base misma de la edificación de una sociedad de la información accesible para todos.

jueves, 14 de abril de 2011

Es usted gitano, y va a la escuela

Es usted gitano, y va a la escuela



Apuesto a que usted, lector, no es gitano. Pero imagine por un momento que lo fuera, más o menos apegado a las formas tradicionales del grupo, y lo metieran de repente en la escuela. ¿Cree que se encontraría a gusto? ¿Piensa que se sentiría súbitamente agradecido por ser no ya admitido, sino succionado al indiscutiblemente mejor y siempre tan correcto mundo de los payos? ¿Cuánto cree que aguantaría en ella si pudiera permanecer o abandonarla a su antojo?Para empezar, le resultaría difícil comprender la obsesión reinante por el silencio y la inmovilidad. Es verdad que algunos profesores no piden a sus alumnos sino que mantengan unas condiciones que hagan posible el trabajo de los demás, pero otros, tal vez la mayoría, pretenden que estén permanentemente inmóviles y en silencio, sin levantar el culo de la silla, sin poder ir a beber agua ni al servicio, etc., como ideal de los hábitos de trabajo y convivencia.Esto encaja relativamente con el modo de vida payo, entre la preocupación de los padres porque los niños no rompan la cristalería y la certidumbre de que la vida adulta requerirá de ellos una actitud contenida y disciplinada de trabajo. Usted, en cambio, vendría de un hogar pequeño y numeroso, sin muchos objetos de valor que proteger, poblado por niños de todas las edades que se crían en un clima altamente permisivo y sin ningún motivo para pensar que el silencio o la parsimonia sean virtudes deseables.En la medida en que empezara a aprender la lectoescritura se encontraría con que el habla de su familia y su comunidad no le ayudaban ante el lenguaje escolar.
Palabras que usted usa no serían comprendidas por sus profesores y compañeros, mientras que ellos, a su vez, sobre todo los primeros, emplearían palabras que usted no comprende. Si fuese polaco, chino, o mejor que mejor, inglés, todos darían por sentado que no tendría por qué saber dos lenguas y hasta mostrarían gran curiosidad por la suya; siendo gitano lo más probable es que piensen simplemente que habla mal, que no sabe hablar. Es posible, incluso, que haya de presenciar cómo algunas palabras que usted sabe estrictamente gitanas son abiertamente rechazadas como si fueran el lenguaje de los bajos fondos (como se decía no hace mucho: el habla gitana y de germanias).Tal vez piense usted que, de todos modos, algo iba a aprender sobre la sociedad que le rodea, y así es. Aprendería que vive en un país formado hace poco más de cinco siglos[1] con las inestimables aportaciones de castellanos y leoneses, aragoneses y catalanes, etc. Sería usted informado, de modo explícito o implícito, de que, aunque su pueblo lleve aquí ese mismo tiempo, aunque fuese un pueblo viajero y comerciante, y aunque los viajes y el comercio fuesen las comunicaciones y hasta las redes de entonces, no ha aportado a la cultura española más que alguna influencia sobre el flamenco. Si, además, tiene la suerte de vivir en cualquier comunidad autónoma con plenas competencias educativas, aprendería, incluso, que la susodicha, cuna de incomparables virtudes, había sido en algún momento poco menos que el centro del planeta y que nada más importante en el mundo que respetar las raíces, la cultura, la historia, la lengua, el autogobierno y demás rasgos y derechos de cualquier pueblo... menos del suyo.Eso sí: en el proceso sería usted también objeto de una educación en valores, preferentemente transversal. Aprendería, por ejemplo, que se equivoca si piensa que uno es, ante todo, lo que es su familia o su clan. Tendría, para bien y para mal, que recorrer en pocos años, si es que no en meses o días, el camino recorrido por Occidente en milenios: de la primacía del grupo a la del individuo, de la cohesión familiar a los derechos individuales, de la solidaridad clásica a la movilidad social individual, de las normas grupales al sometimiento a la ley, etcétera. Si es usted varón, sus maestras raramente aceptarían ni sabrían siquiera que, en su medio familiar, usted ya tiene autoridad sobre sus hermanas de cualquier edad e incluso sobre su madre, por lo que le resulta cuando menos arduo someterse a la autoridad de una mujer desconocida. Si es usted mujer, es probable que tampoco aceptaran la franqueza con la que ya en la pubertad aborda temas como la regla, el matrimonio, el sexo o la maternidad.Llevado por su espíritu pragmático quizá decidiera usted que si no por sí misma, la escuela de los payos podría interesarle como medio para alguna otra cosa, por ejemplo, para sus actividades económicas, como cualificación para el trabajo. Enseguida se daría cuenta, sin embargo, de que, más allá de la lectoescritura y las operaciones elementales, mejor aprendería lo necesario para sus futuras actividades participando ya en ellas con sus padres, en vez de pasar esas horas en el aula. Repararía en que esa disciplina y esas destrezas abstractas que los payos consideran tan necesarias para el día de mañana puede que lo sean para el trabajo en la fábrica o en la oficina, pero no tiene mucho que ver con el comercio ambulante o la trata de ganado, ni con las flores o la cestería, ni, en general, con el trabajo de subsistencia o por cuenta propia que usted espera pronto desempeñar.(...)Al final, entre las dificultades de aprendizaje y de adaptación, el interés limitado por su parte, la escasa comprensión por parte de la institución y de los maestros, las ausencias irrecuperables, etcétera, es más que probable que llegue usted al momento en que ya empieza a sentir la presión por abandonar la escuela para trabajar y contraer matrimonio, dos cosas que se hacen bastante pronto en la tradición gitana, sin que pueda decirse que ni la institución ni usted hayan alcanzado los objetivos básicos; porque lo que para usted es demasiado tiempo, para la escuela es demasiado poco, ya que gitanos y payos tienen ideas diferentes sobre lo que son la infancia, la juventud y la vida adulta, sobre cuándo se pasa de una a otra y sobre qué se puede y se debe hacer en cada una de ellas. Todo esto, claro está, adobado con numerosas experiencias extracurriculares no previstas en el guión. Tarde o temprano habrá de pasar tragos como que el día que falta algo se vuelvan hacia usted todos los ojos, que le llamen despectivamente gitano, que le ofrezcan una caridad que ni necesita ni quiere, que reconozcan sus excelencias afirmando que no parece un gitano, que crean hacerle un favor sugiriéndole que cante y baile un poco para los demás, que le coloquen a dibujar en los asientos del fondo, que le conviertan en carne de compensatoria, o cosas peores. No quiere decir esto que deba huir usted de la escuela como de la peste, pues incluso para usted tiene su lado positivo. Si formase parte uested de los sectores más marginales, podría considerar su permanencia en las aulas como su aportación personal a la economía familiar, ya que parece ser condición para recibir el salario social, beneficiarse de realojamientos y mantener buenas relaciones con los trabajadores sociales y las autoridades[2]. Si hubiera decidido usted pasar la raya, apayarse, dejar a los suyos para rendirse y ser por fin uno de los nuestros, no dude de que la mejor forma de hacerlo es la escuela, aunque resulte dolorosa. Si, lejos de ambos extremos, proviniese usted de un sector acomodado y relativamente integrado, sepa que durante toda la vida tendrá frecuentes relaciones con los payos y que, por tanto, ha de conocer su mundo, y una vía para hacerlo es la escuela.Si acaso usted fuera realmente gitano, no vaya a pensar, por cierto, que yo suscribo a su mundo. Muchos de los rasgos que lo definen me parecen simplemente arcaicos, y algunos condenables sin importar a quién se atribuyan; sólo una parte me parecen realmente distintivos y pocos de entre ellos, a la vez, admirables. Pero admito, eso sí, que son rasgos y que nadie tiene derecho a ignorarlos o a descalificarlos en bloque, que su cultura es importante para ustedes, que tiene como todas elementos positivos y que los demás debemos aceptarla y podemos beneficiarnos de ella. Es lo mismo que pienso de la mía, de la que ustedes llaman paya, con independencia de cualquier valoración pormenorizada de los elementos de una y otra. Por eso, créame, le sugiero que intente aprovechar lo mejor de la escuela, aún a sabiendas de que será al precio de amargos sinsabores, pero le comprenderé, sin reservas, si me dice que para usted no vale la pena.



http://es.scribd.com/doc/30344954/Es-usted-gitano-y-va-a-la-escuela-Archipie%CC%81lago
Escito por: Mariano F. Enguita

lunes, 11 de abril de 2011

Una historia de la diversidad cultural




En este vídeo se refleja la realidad de muchos de los inmigrantes en el entorno del colegio. Pues, los inmigrantes generalmente no son bienvenidos y se les marginas sin saber como son. Por lo tanto, al final de este vídeo se ve que no hay que juzgar sin saber como son los demás y que todos somos iguales y que todos tenemos los mismos derechos.

viernes, 8 de abril de 2011

Diversidad Cultural



Con este vídeo queremos recordar el 12 de octubre de manera distinta.Puesto que compartimos la "diversidad cultural" dentro de la escuela. Distintas manifestaciones culturales nos ayudaron a pensar y ver al "Otro" con ojos más solidarios. Conocer nos ayuda y comprender.